Carta digital QR · Burela
La carta QR para las marisquerías de Burela.
Al ritmo de lo que trae la lonja.
En Burela manda el mar: el bonito, el marisco de la lonja, lo que entra fresco cada día. Con una carta QR marcas lo que se acaba desde la barra y montas el menú según lo que haya llegado, sin reimprimir. El cliente la abre en su idioma en la mesa. Para marisquerías, restaurantes de pescado, bares y cafeterías del puerto.
45 €/mes + IVA · sin permanencia · se cancela cuando quieras
Hostelería en Burela
La carta cambia con lo que trae la lonja
Burela es puerto: el más activo de A Mariña, tierra de bonito y de marisco fresco de lonja. En su hostelería, la carta de verdad la marca lo que ha entrado ese día —y lo que se acaba a media comida—. Una carta de papel no sigue ese ritmo; una digital, sí.
Con una carta QR marcas un plato como agotado desde la barra y desaparece al instante, montas el menú según lo que haya llegado y cambias precios sin reimprimir. Se acabó el «eso hoy no queda» cuando el cliente ya lo ha pedido.
Burela es además una villa diversa, con vecinos y trabajadores de fuera y visitantes que paran a comer pescado camino de la costa. Que la carta se lea en nueve idiomas, con foto de cada plato, quita barreras en la mesa. La dejamos montada desde tu carta actual y la gestionas tú desde el móvil.
Abre la carta de Casa Mariña
La misma que ves en el móvil de aquí al lado, a pantalla completa. Cámbiale el idioma, mira las fotos, fíjate en lo rápida que va. Así la verá tu cliente en Burela.
Ver la carta de ejemploLa quiero para mi local en Burela
Cuéntanos cómo es tu carta y en un rato la tienes montada y probando en tu propio móvil. Te decimos el precio claro, sin compromiso.
Pedir mi cartaTodo lo que puedes hacer tú solo
Un editor completo, hecho para hostelería.
No es un PDF ni una plantilla cerrada: es una herramienta de verdad, pensada para un bar con prisa. Todo se hace desde el móvil, en segundos.
Importa por foto
Hazle una foto a tu carta de papel y salen los platos con sus precios. También desde PDF o Word.
Nueve idiomas
Traducidos automáticamente para el turista. Escribes en uno y salen los nueve.
Más de 10 estilos
Portadas, tipografías y colores predefinidos. Cambias el look sin tocar nada de código.
Menú del día
Con sus grupos y su precio. Lo cambias cada mañana en un momento.
Mesas y QR
Un QR por mesa y tarjetas listas para imprimir, agrupadas por zona.
Avisos a la mesa
El cliente llama al camarero desde su móvil y suena en la barra.
Agotado al instante
Un toque desde la barra y ese plato desaparece de la carta.
Alérgenos y dietas
Los 14 alérgenos de la UE, vegano, sin gluten, picante… con sus iconos.
Analítica cada mes
Qué platos abre la gente y cuántas visitas tienes, en tu correo.
Lo que gana tu negocio
No es una carta más bonita. Es una carta que trabaja para ti.
Cambia un precio en diez segundos
Desde el móvil, sin llamar a nadie y sin reimprimir nada. El siguiente que escanee ya lo ve.
Marca lo que se acabó desde la barra
Un toque y ese plato desaparece de la carta al momento. Se acabó el «eso no queda».
Nueve idiomas para el turista
Español, gallego, inglés, catalán, euskera, portugués, francés, alemán e italiano, traducidos automáticamente. Escribes en uno y salen los nueve.
Sabes qué platos abre la gente
Un informe por correo cada mes: qué mira el cliente, qué tira y qué no. Deja de adivinar.
El cliente avisa al camarero desde la mesa
Y suena en el móvil o la tablet aunque la pantalla esté apagada. Menos idas y venidas en sala.
Un QR por mesa, listo para imprimir
Con tarjetas agrupadas por zona. Y el QR no caduca aunque cambies toda la carta.
Cómo funciona
En marcha en una tarde.
Te la montamos
Nos haces una foto de tu carta de papel —o nos pasas el PDF— y salen los platos con sus precios. La dejamos lista con fotos y los QR impresos por mesa. Es el kit de arranque.
La editas tú
Desde el móvil, cuando quieras y sin depender de nadie. Cambiar un precio o quitar un plato es cuestión de segundos.
El QR en la mesa
El cliente lo escanea y ve tu carta al instante, en su idioma. Tú ves cada mes qué es lo que más miran.
Por qué es mejor que un PDF
Hecha a medida, no una plantilla.
La mayoría de «cartas QR» son un PDF que pesa, tarda y se ve fatal en el móvil. Esta es código propio de Lapriex, medido contra producción:
Vuela en el móvil
204 KB y primer pintado en 512 ms, con 28 fotos. El cliente no espera.
Funciona sin cobertura
Desde el segundo escaneo carga sin red. Un comedor lleno no la tumba.
Nueve idiomas de verdad
es · gl · en · ca · eu · pt · fr · de · it, con traducción automática. Lo que no traduzcas cae a tu idioma.
Aparece en Google
Datos estructurados completos: restaurante, menú, platos y horarios.
El QR no caduca
La dirección no cambia aunque cambies precios o platos. Imprimes una vez.
Sin cookies ni datos
Solo se cuentan visitas. No se guarda nada de nadie: sin banners ni permisos.
El precio, a la vista
Claro y sin letra pequeña.
La competencia esconde el precio detrás de un formulario. Nosotros te lo decimos ahora: mensual estilo Netflix, sin permanencia, se cancela cuando quieras.
Carta Digital
Tu carta QR completa: platos ilimitados, nueve idiomas, fotos, menú del día, avisos a la mesa e informe mensual. Siempre al día.
Kit de arranque
Te lo dejamos todo listo para abrir. Tú solo nos pasas tu carta:
Local adicional
¿Tienes más de un local? Cada uno con su carta y su QR, gestionados desde el mismo sitio.
Lo que pagas la primera vez
190 € de alta (una sola vez, el kit) + 45 € del primer mes. A partir del mes siguiente, solo 45 €/mes. Sin permanencia.
· luego 45 €/mes
Dudas rápidas
Lo que suelen preguntarnos en Burela.
¿Hay permanencia?
No. Es mensual, estilo Netflix: se cancela cuando quieras, sin ataduras.
¿Quién monta la carta?
La montamos nosotros con el kit de arranque (190 € una sola vez): pasamos tus platos, las fotos y te llevamos los QR impresos por mesa. A partir de ahí la editas tú solo.
¿Y si cambio un precio o se acaba un plato?
Lo cambias tú en diez segundos desde el móvil. El QR sigue siendo el mismo, no hay que reimprimir nada.
¿Sirve para un bar o una cafetería pequeña?
Sí. Está pensada igual para restaurantes, bares, cafeterías y cafés de especialidad. Da igual el tamaño de la carta.
¿El cliente tiene que instalar algo?
Nada. Escanea el QR con la cámara y ve la carta en el navegador. Sin apps, sin registros.
¿Funciona en varios idiomas?
Sí, en nueve: español, gallego, inglés, catalán, euskera, portugués, francés, alemán e italiano, con traducción automática para el turista.
¿Puedo elegir cómo se ve la carta?
Sí. Tienes más de 10 estilos predefinidos —portadas, tipografías y colores— para que la carta pegue con tu local, sin tocar nada de código.
¿Y si empiezo desde cero sin carta hecha?
También. Hazle una foto a tu carta de papel y salen los platos con sus precios; luego solo repasas. O empieza en blanco con las categorías típicas ya puestas.
Mi carta cambia según lo que traiga la lonja. ¿Puedo actualizarla a diario?
Para eso está pensada. Cambias platos y precios desde el móvil en segundos y marcas lo agotado desde la barra en cuanto se acaba. Puedes rehacer el menú cada mañana según lo que haya entrado, sin depender de nadie.
Tengo clientes y trabajadores de fuera. ¿Les llega la carta en su idioma?
Sí. Se configura en nueve idiomas con traducción automática, así que quien no hable español la lee igual en el suyo. Con la foto de cada plato, además, se entiende de un vistazo qué es cada cosa.
¿Lo vemos con tu carta en Burela?
Cuéntame cómo es tu carta y en un rato la tienes montada y probando en tu móvil, lista para cambiar al ritmo de la lonja. Soy Yuliia, de Lapriex Digital, aquí al lado en Viveiro.
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