Desde 2020, muchos bares y restaurantes de Galicia probaron el QR en la mesa. Buena parte se quedó con lo más rápido que había a mano: un PDF de la carta, un código hecho en una web gratuita y una pegatina. Funciona, pero se queda a medias. Otros volvieron al papel convencidos de que «lo digital no es para nosotros».
La pregunta que nos hacen los hosteleros es casi siempre la misma: ¿me compensa o es una moda? Te contestamos con lo que vemos en el día a día, incluidos los casos en los que la respuesta es que no.
La respuesta corta
- Te compensa si cambias precios o platos a menudo, tienes menú del día, recibes turistas o te cuesta tener los alérgenos al día en la carta impresa.
- Te compensa menos si tu carta es corta, lleva años igual y tu clientela es la de toda la vida y prefiere el papel. En ese caso, una buena carta impresa sigue siendo una opción perfectamente válida.
- Lo que casi nunca compensa es el término medio: un PDF escaneado detrás de un QR. Tiene los inconvenientes del papel y los del móvil a la vez.
Papel, PDF con QR o carta digital: en qué se diferencian
La carta de papel
Es cómoda, no depende de la cobertura y a mucha gente le gusta tenerla en la mano. El problema llega con cada cambio: subir el precio del pulpo, quitar un plato que ya no sale o añadir el de temporada significa reimprimir, o tachar a boli. Y los alérgenos, los idiomas y el menú del día acaban en hojas sueltas que nadie actualiza.
Un PDF con un código QR
Es la solución más barata, y por eso es tan habitual. Pero un PDF pensado para imprimir se ve mal en un móvil: el cliente tiene que ampliar, moverse de un lado a otro y esperar a que cargue un archivo pesado. Cada cambio te obliga a rehacer el documento y volver a subirlo, no se traduce solo y, para Google, es un documento más, no una carta con sus platos y sus precios.
Hay una trampa más: muchos generadores de QR gratuitos crean códigos dinámicos que dependen de una suscripción. Cuando se acaba la prueba o dejas de pagar, el código deja de funcionar, y ese QR ya está impreso en todas tus mesas.
Una carta digital de verdad
Es una página hecha para el móvil, no un documento. Se abre al escanear, sin descargar ninguna aplicación, y la cambias tú desde el móvil cuando quieras: un precio, un plato agotado, el menú de hoy. El siguiente cliente que escanee ya ve la versión nueva, y el código de la mesa sigue siendo el mismo.
Qué debe tener una buena carta digital
Si estás comparando opciones, esto es lo que miraríamos antes de contratar cualquiera, la nuestra incluida:
- Que se lea bien en el móvil, sin ampliar ni moverse de lado.
- Que cargue rápido, también con el comedor lleno y la cobertura justa.
- Que no pida instalar nada al cliente.
- Que la puedas cambiar tú, en segundos y sin llamar a nadie.
- Que el QR no cambie aunque cambies los platos o los precios, para imprimirlo una sola vez.
- Que muestre los 14 alérgenos en cada plato.
- Que esté en varios idiomas si recibes turistas.
- Que no tenga permanencia, para poder irte si no te convence.
Lo que gana un restaurante en Galicia
Galicia tiene una particularidad: en muchos sitios el año se reparte entre la clientela de siempre y la temporada. En verano la costa se llena, el Camino trae peregrinos de medio mundo durante meses y en las ciudades hay turismo casi todo el año. Una carta que cada cliente ve en su idioma ahorra muchas explicaciones en la mesa.
- Idiomas para el turista. Nuestra carta sale en diez: español, gallego, inglés, catalán, euskera, portugués, francés, alemán, italiano y ucraniano. Escribes los platos en uno y se traducen solos.
- El menú del día, sin hojas sueltas. Con sus grupos y su precio. Se cambia cada mañana en un momento.
- Se acabó el «eso ya no queda». Un toque desde la barra y el plato agotado desaparece de la carta.
- Avisos a la mesa. El cliente llama al camarero desde su móvil y suena en la barra.
- Alérgenos siempre al día. Los 14 alérgenos de la Unión Europea y las opciones veganas o sin gluten, con sus iconos.
- Saber qué se mira. Cada mes te llega por correo qué platos abre la gente y cuántas visitas tiene tu carta.
Si lo que más te preocupa es cumplir con la información de alérgenos, lo explicamos con calma en la carta digital y la ley de alérgenos.
¿Y el cliente que no quiere usar el móvil?
Existe, y hay que tenerlo en cuenta. Nuestra recomendación es no obligar a nadie: el QR en la mesa para quien lo prefiera y un par de cartas impresas en la barra para quien las pida. Las dos conviven sin problema.
Cuánto cuesta nuestra carta digital
Preferimos decir el precio claro desde el principio:
- Carta Digital: 45 € al mes + IVA, sin permanencia. Platos ilimitados, diez idiomas, fotos, menú del día, avisos a la mesa e informe mensual.
- Kit de arranque: 190 € + IVA, un solo pago. Montamos tu carta desde una foto o el PDF que ya tienes, preparamos las fotos, elegimos contigo el estilo y te dejamos impresos los QR y las tarjetas de mesa.
- Local adicional: 25 € al mes + IVA, cada uno con su carta y su QR.
El primer pago son 235 € + IVA (el kit y el primer mes) y, a partir de ahí, 45 € al mes. Tienes todos los detalles en la página de la Carta Digital.
También hay herramientas gratuitas, y para un negocio con una carta pequeña pueden bastar. A cambio, lo normal es que limiten funciones o muestren su propia marca, y el trabajo de montar la carta y mantenerla al día lo haces tú.
Pruébala antes de decidir
Hemos montado la carta de un restaurante ficticio, Casa Mariña, para que la abras en tu móvil y veas cómo funciona: ver la carta de Casa Mariña. Fíjate en lo rápido que carga y en cómo cambia de idioma.
Somos de Viveiro y trabajamos en toda Galicia. Si quieres ver cómo lo planteamos en tu zona, tienes la carta digital en Lugo, A Coruña, Viveiro, Burela, Foz y Ribadeo. Y si quieres saber cómo se monta paso a paso, te lo contamos en qué es una carta digital con QR y cómo funciona.
¿Merece la pena una carta digital para un bar pequeño?+
Depende de cuánto cambie tu carta. Si tienes pocos platos que no cambian en años y clientela local, la carta de papel puede ser suficiente. Si cambias precios, tienes menú del día o recibes turistas, la digital te ahorra reimpresiones y explicaciones desde el primer mes.
¿Qué diferencia hay entre una carta en PDF con QR y una carta digital?+
El PDF es un documento pensado para imprimir: en el móvil obliga a ampliar, pesa más y hay que rehacerlo con cada cambio. Una carta digital es una página hecha para el móvil que se actualiza al momento, se traduce a varios idiomas y muestra los alérgenos de cada plato.
¿Puede dejar de funcionar el código QR de mi carta?+
Si lo creaste con un generador gratuito de QR dinámicos, sí: muchos dejan de funcionar cuando termina la prueba o la suscripción. En nuestra carta, la dirección del QR no cambia aunque cambies los platos o los precios, así que lo imprimes una sola vez.
¿Qué pasa con los clientes que prefieren la carta de papel?+
Pueden seguir usándola. Recomendamos tener el QR en las mesas y algunas cartas impresas en la barra para quien las pida. Las dos opciones conviven sin problema.
¿Cuánto cuesta una carta digital para un restaurante?+
La nuestra cuesta 45 € al mes + IVA, sin permanencia, más un kit de arranque de 190 € + IVA que se paga una sola vez y con el que te dejamos la carta montada y los QR impresos.
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